El cierre de la Fundación Todos por Cerro de San Pedro en 2026 no representa el fin de un proyecto, sino la culminación de un proceso que comenzó mucho antes de que la Fundación existiera como tal, cuando Minera San Xavier tomó la decisión de diseñar un cierre minero que fuera verdaderamente responsable con las comunidades que había habitado durante décadas.
Hoy, en el momento de cerrar, Cerro de San Pedro es un municipio diferente al que era en 2015. Cuenta con infraestructura fortalecida, construida durante el proceso de cierre de la mina. Tiene una
economía más diversificada, con negocios locales
que han crecido y aprendido a competir con herramientas modernas. Sus escuelas albergan maestros que saben cómo convertir un aula en un laboratorio de emprendimiento y en un espacio de educación ambiental. Sus niños y jóvenes han aprendido que sus ideas tienen valor y que el cuidado del planeta es una responsabilidad que les corresponde asumir desde hoy.
Y tiene una comunidad que ha vivido, durante diez años, la experiencia de organizarse, colaborar y construir algo juntos.
Ese legado no cierra. Continúa, silencioso y poderoso, en cada persona que fue tocada por el trabajo de la Fundación. Y eso es, al final, lo único que importa.
“El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día.”
— Robert Collier
