Números de impacto
Beneficiarios
Nuevas ideas de Negocio premiadas
Negocios existentes premiados
Años trabajando
Mensaje de Cierre
El legado de la Fundación Todos por Cerro de San Pedro vive en quienes fueron parte de su trabajo y eso no cierra, eso continúa.
La Fundación Todos por Cerro de San Pedro (FTCSP) cierra un capítulo de más de una década
de trabajo comprometido, aprendizaje continuo y transformación comunitaria. Este informe no es un documento de despedida; es la memoria viva de un proceso que tuvo la valentía de nacer con una visión ambiciosa: impulsar la sustentabilidad y la educación ambiental como motores de un cambio que permanece en las personas.
Esa visión se reflejó en lo cotidiano: las personas y sus capacidades. Las redes de apoyo que tejimos sesión a sesión, convocatoria a convocatoria, evento a evento. Los niños que aprendieron a soñar con sus propios negocios, los emprendedores que, por primera vez presentaron un plan ante un comité evaluador, los maestros que transformaron sus aulas en incubadoras de ideas, la gente que corrió 10 kilómetros por una causa que los une.
Este informe documenta ese legado. No con la pretensión de cerrar algo, sino con la convicción de que lo que sembramos durante estos años continuará creciendo en las personas, en las familias y en las comunidades de Cerro de San Pedro. Cerramos con gratitud profunda hacia Minera San Xavier, sin cuya visión y apoyo sostenido este proyecto nunca habría existido. Hacia cada uno de los donantes, voluntarios, aliados institucionales, a cada emprendedor, maestro, y habitante de Cerro de San Pedro que eligió ser parte de esta historia. Hacia el equipo de la Fundación, que entregó no solo su tiempo y talento, sino también su corazón.
— Mesa Directiva y Equipo Operativo
Origen: Del cierre de mina a la construcción de futuro
El origen de la Fundación está profundamente ligado al proceso de cierre de Minera San Xavier en Cerro de San Pedro, San Luis Potosí. A diferencia de enfoques tradicionales en la industria minera, este proceso fue diseñado desde una perspectiva innovadora, iniciando su planeación a partir de 2011, cuando la mina se encontraba todavía en plena operación. Este horizonte de anticipación fue determinante: permitió diseñar una transición ordenada, participativa y sostenible.
En 2014 se formalizó el anuncio del cierre gradual, y con él se integró un Plan Integral de Cierre Responsable que fue pionero en México. La razón es que este plan no se limitó a los aspectos técnicos y ambientales del cierre minero, que son los habituales en este tipo de procesos, sino que incorporó con igual peso las dimensiones sociales, económicas y laborales. Este enfoque integral reconoció que el verdadero impacto de una mina no se mide solo en toneladas extraídas, sino en el tejido de vida que se construye a su alrededor. El plan estableció un precedente en la industria minera de México al reconocer explícitamente que el cierre de una operación minera debe contemplar el futuro de las comunidades aledañas, la diversificación de la economía local, la reconversión laboral de los trabajadores, la preservación del patrimonio histórico y cultural, y la rehabilitación ambiental del entorno.
En este contexto, la Fundación Todos por Cerro de San Pedro surge en 2015 como el componente clave del eje socioeconómico del cierre. Fue concebida desde el principio como una organización independiente, con gobernanza propia, con autonomía presupuestaria y una visión de largo plazo orientada al desarrollo sustentable del municipio, más allá de la vida operativa de la mina.
Su creación marcó el inicio de una apuesta singular: en lugar de limitarse a programas de asistencia o mitigación del impacto, la Fundación apostó por un modelo de generación de capacidades que empoderara a las personas para construir su propio futuro. Este fue, desde el primer día, su sello distintivo y su razón de ser.
Una década de trabajo con propósito
Durante más de diez años, la Fundación Todos por Cerro de San Pedro desarrolló un modelo de intervención que evolucionó de manera constante, respondiendo a las necesidades reales de la comunidad y aprendiendo de cada ciclo de trabajo. En sus inicios encontramos programas como el de Intraemprendimiento, dirigido a los trabajadores de la mina en proceso de cierre. Con el tiempo, estos programas fueron creciendo hasta convertirse en un ecosistema integral de desarrollo comunitario que abarca el emprendimiento económico, la educación ambiental, el fortalecimiento institucional y la generación de redes locales.
Desde su fundación en 2015 y hasta su cierre en 2026, la Fundación operó con una visión clara: el desarrollo sostenible solo es posible cuando las personas cuentan con las herramientas y las oportunidades para transformar su propia realidad. Esta convicción guió cada programa, cada convocatoria, cada capacitación.
A lo largo de estos años, la Fundación consolidó hitos que marcaron su madurez institucional. En 2019 lanzó su convocatoria emblema: Impulsemos los Negocios, que en su primera edición reunió a 39 emprendedores y distribuyó 190 mil pesos en premios. En 2020, durante la pandemia de COVID-19, la Fundación pudo demostrar su capacidad de adaptación al migrar sus programas al formato digital, manteniendo la continuidad de actividades y el acompañamiento a la comunidad a través de transmisiones en línea que acumularon miles de reproducciones. Ese mismo año lanzó el programa Viernes de Garnacha, que generó más de 42 mil pesos en ventas para emprendedores locales.
En 2021, la Fundación vivió un año de consolidación institucional: inauguró sus propias oficinas en la calle Juárez de la cabecera municipal, abrió el Espacio EMME como espacio cultural y de memoria histórica, y recibió por primera vez la Acreditación en Institucionalidad y Transparencia de CEMEFI, un reconocimiento que la colocó entre las seis fundaciones de San Luis Potosí que cumplen los más altos estándares del sector social. Ese año también abrió la Dirección de Sustentabilidad y el área de Procuración de Fondos, dando un salto cualitativo en su capacidad de gestión.
En los años siguientes, consolidaron diferentes programas específicos para niños y jóvenes, como Mini Empresarios, Agente de Cambio por el Planeta y #Generación Emprende. El Centro de Emprendimiento y Medioambiente (CEMA) surgió en 2023 como paraguas integrador de múltiples iniciativas formativas. Y la Carrera con Causa se convirtió en el evento de procuración de fondos más importante de la Fundación, alcanzando en su cuarta edición de 2025 la participación histórica de 470 corredores.
Para el año 2025, que sería el último año completo de operaciones, la Fundación llegó a 977 personas, el 89 por ciento de ellas niños y jóvenes. Ese año, 11 escuelas del municipio participaron por primera vez de manera simultánea en los programas de la Fundación, una imagen que resume mejor que cualquier otra cifra el alcance que este proyecto había logrado en la comunidad.
