A lo largo de su trayectoria, la Fundación Todos por Cerro de San Pedro fue construyendo una reputación institucional sólida, respaldada por reconocimientos externos que certificaron la calidad, la transparencia y el
impacto de su trabajo.
El reconocimiento más significativo fue la Acreditación en Institucionalidad y Transparencia (AIT) otorgada por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI). La Fundación obtuvo esta acreditación por primera vez en 2021, convirtiéndose en una de las seis fundaciones de San Luis Potosí que alcanzaron el nivel óptimo ese año. Desde entonces, mantuvo esta acreditación de manera ininterrumpida, renovándola en 2025 para el período 2025-2027.
La AIT evalúa aspectos clave del funcionamiento organizacional: la estructura de gobernanza, el cumplimiento normativo, la planeación estratégica, la correcta administración de los recursos, la rendición de cuentas y los mecanismos de comunicación con los grupos de interés. Mantener esta acreditación durante siete años consecutivos no fue un logro menor: implicó la construcción y mejora continua de sistemas y procesos institucionales que muchas organizaciones de la sociedad civil tardan décadas en desarrollar.
En 2024, la Fundación obtuvo además la Certificación Ambiental Green Business de Proforestal, reconocimiento que certificó su compromiso con la sostenibilidad ambiental en su propia operación institucional. Este certificado fue especialmente significativo para una organización cuya misión incluye explícitamente el cuidado del medioambiente: la coherencia entre lo que se predica y lo que se practica.
La Fundación también fue reconocida por el Fondo Potosino de Inversión Social como ganadora del Programa de Fortalecimiento Institucional en 2021, que le permitió trabajar con un experto en el desarrollo de uno de sus pilares institucionales. Y en 2024 fue inscrita en el Directorio Nacional de
Instituciones de Asistencia Social del DIF, ampliando su reconocimiento oficial.
Estos reconocimientos no fueron buscados como fines en sí mismos, sino como instrumentos para generar confianza: en los donantes, en los aliados
estratégicos, en las autoridades y en la propia comunidad.
Una organización acreditada y certificada es una organización que puede ser evaluada, y una organización que puede ser evaluada es una organización en la que vale la pena confiar y en la que vale la pena invertir.
