Participación comunitaria:
el centro del modelo
Uno de los pilares más sólidos del trabajo de la Fundación fue la participación activa y genuina de la comunidad. Desde su concepción, la Fundación rechazó el modelo en el que una organización externa llega a una comunidad con soluciones predefinidas y las implementa independientemente de lo que la comunidad necesita, quiere o piensa. En cambio, apostó por un modelo en el que la comunidad es protagonista: de la identificación de necesidades, del diseño de las soluciones y de la evaluación de los resultados.
Esta apuesta se tradujo en mecanismos concretos de participación que la Fundación desarrolló y perfeccionó a lo largo de sus años de operación.
Las reuniones comunitarias fueron un espacio permanente de diálogo directo con los vecinos.
A lo largo de los años, la Fundación organizó sesiones de reuniones comunitarias, en las que se informó sobre los programas en curso, se recogieron sugerencias y se construyeron respuestas colectivas a los desafíos del municipio.
El Gambusino, la publicación periódica de la Fundación, fue otro canal fundamental de comunicación y participación. Esta publicación, que comenzó como una revista semestral impresa con un tiraje de 500 ejemplares y evolucionó en 2025 hacia un boletín digital bimestral con mayor alcance y agilidad, difundió información sobre programas, resultados, testimonios y temas de interés para la comunidad, contribuyendo a construir una narrativa compartida sobre el desarrollo del municipio.
