Impacto que trasciende
El impacto de la Fundación Todos por Cerro de San Pedro no puede comprenderse únicamente a partir de cifras. A lo largo de sus diez años de operación, más de 4,200 personas participaron directamente en los programas de la Fundación. Solo en 2025, el último año de operaciones, se llegó a 977 personas. Espacio EMME recibió a 3,281 visitantes. La Carrera con Causa reunió en su última edición a 470 participantes, la cifra más alta de su historia.
Pero detrás de cada número hay una historia que los números no alcanzan a contar. Está Nahomi Martínez, la estudiante de secundaria que participó en el Semillero Emprendedor y que poco después abrió su propio negocio de regalos. Están los trabajadores de la mina que, gracias al programa de Intraemprendimiento, llegaron al cierre de sus contratos con un plan claro para reinventarse profesionalmente.
Dimensiones del impacto
El impacto de la Fundación se puede organizar en cuatro dimensiones que se refuerzan mutuamente. La primera es el fortalecimiento de capacidades individuales. A través de sus programas, la Fundación contribuyó al desarrollo de habilidades técnicas, empresariales, comunicativas, ambientales y de liderazgo en miles de personas de todas las edades. Estas capacidades no desaparecen cuando el programa termina: siguen operando en la vida cotidiana, en el trabajo, en los negocios, en la familia.
La segunda es la generación de oportunidades económicas. Los programas de emprendimiento de la Fundación contribuyeron directamente a la creación y fortalecimiento de negocios en las comunidades del municipio. Los premios en especie de Impulsemos los Negocios e Iniciando mi Negocio fueron cercade 1.7 millones de pesos en recursos invertidos en emprendimientos locales. Las ventas generadas por Viernes de Garnacha y el Mercadito Emprendedor sumaron más de 77 mil pesos distribuidos entre emprendedores de la comunidad.
La tercera es el cambio cultural en materia ambiental. Los programas de educación ambiental de la Fundación, especialmente Agente de Cambio por el Planeta, el Reto de Reciclaje y Fórmula R, contribuyeron a instalar una cultura de cuidado ambiental en las comunidades del municipio. Cientos de niños que hoy cuidan el entorno, separan sus residuos y se identifican como guardianes del planeta son el legado más duradero de este trabajo.
La cuarta es el fortalecimiento del tejido social. Más allá de los programas específicos, la Fundación contribuyó a fortalecer las redes de colaboración, confianza y solidaridad en las comunidades de Cerro de San Pedro. Las reuniones comunitarias, los eventos de procuración de fondos, las ferias de proyectos y los espacios de encuentro que la Fundación promovió durante diez años dejaron un capital social que es invisible pero profundamente real.
